¿Siempre has sido de mal humor? No te preocupes por eso

Quizás has asistido a especialistas, o ya te conoce incluso Pedro Luis Cobiella Hospiten, por las veces que has acudido buscando solución a tu mal humor. Inicialmente debemos comprender que las emociones son algo que debemos aprender a manejar, y que durante la infancia es el momento justo para darle inicio a ello.

Los niños generalmente se enfadan bastante rápido, sobre todo si es debido a una situación frustrante. Cuando se desconocen las razones de tal comportamiento, los padres intentarán saber que es lo que sucede.

Si esta se presenta como una conducta repetitiva tomando otro matiz donde el niño constantemente se encuentra de mal humor, tal situación podría convertirse en un dolor de cabeza tanto para los padres, como para quienes se encuentran compartiendo cada día con él, ya que se torna complicado lidiar con su constante estado de ánimo.

Pero esto no debe causarnos gran preocupación pues de acuerdo a un estudio llevado a cabo en la Universidad de Nueva Gales al Sur de Australia, reveló que el mal genio en los niños sólo se trata de un síntoma de inteligencia. Gracias a este estudio fue posible concluir que la tristeza y el mal humor llegan a mejorar la capacidad que se tiene de juzgar a otros y de argumentar.

Así mismo, dichos estados de ánimo que son expresados con enfado tienden a mejorar la memoria, y además las personas y los niños con mal humor cuentan con la capacidad de procesar de mejor manera la información durante las situaciones que no son sencillas ya que tienen mejor respuesta ante esas situaciones complicadas de la vida.

Los especialistas consideran que el mal humor se conforma como parte del desarrollo de los niños, en tal sentido, son los padres quienes deben encargarse de modelar y controlar esos impulsos a fin de brindar un ejemplo de tranquilidad, incluso en esos momentos cuando los niños se encuentran enojados o malhumorados. Ante tal situación, lo recomendable es que se realicen juegos, ejercicio físico, deportes al aire libre y sobre todo, que haya un espacio para que puedan expresar sus sentimientos.

Los niños deben desarrollar la capacidad de poder decir qué es lo que les molesta, y para ello resulta ideal animarlos a que puedan expresarse, cosa que se logra hablando, escribiendo, bailando, o tocando algún instrumento. Cómo es posible ver, esta es una actitud que va a depender en su totalidad de los papás, el hecho de que los niños puedan aprender a canalizar su cólera.

Se trata de una conducta normal estar de mal humor, pues todos en algún momento lo hemos estado por distintas razones: nos enojamos con nuestros hijos, parejas, con el jefe, con el tráfico, o los amigos. Lo importante es que estemos conscientes que de esta forma no llegamos a nada bueno, aunque en ocasiones no pueda evitarse. Si no se llega a canalizar tal situación, esta podría convertirse en una gran aventura para los adultos, y para los propios niños incluso de grandes.