¿Quieres saber si tienes buena salud mental? revisa tu sentido del humor

Pensar en el sentido del humor, nos lleva a pensar de inmediato que se trata de algo innato en el ser humano sin importar su cultura, raza o edad. Pedro Luis Cobiella, un especialista médico asegura que «Ciertamente, todos contamos con nuestro propio sentido del humor, y este es único y diferente al del resto». Pero, se trata de un ámbito que aún no ha sido estudiado ampliamente por los científicos.

En el transcurso de la historia, los psicólogos han enmarcado el humor como algo negativo, donde han sugerido que un individuo emplea el humor a fin de degradar o menospreciar a los demás, o también para ensanchar su propia autoestima, lo que resulta un mecanismo de defensa con el que se busca ocultar sus verdaderos sentimientos.

El humor puede ser usado para hacer que otros puedan sentirse bien, para ganar intimidad o en otras instancias, para ayudar a sobrellevar el estrés. En tal sentido, hasta ahora fue visto como un comportamiento indeseable que debía ser evitado y los psicólogos tienden a ignorarlo sin ser digno de estudio.

Las investigaciones más recientes vienen a contradecir tal creencias. Y es que la psicología positiva trabaja en un campo donde se examina lo positivo del comportamiento del ser humano, y es la razón por la que señala que el humor puede ser usado para hacer que otros lleguen a sentirse bien, ganar intimidad o ayudar a amortiguar el estrés. 

En compañía de la gratitud, la esperanza y la espiritualidad, el sentido del humor pertenece a ese conjunto de fortalezas que los psicólogos positivos han llamado trascendencia, y nos ayudan a construir conexiones con el mundo y darle sentido a la vida. Todo lo que se relaciona con el humor se puede traducir en un aumento de sentimientos como el bienestar emocional y el optimismo.

Por esta serie de razones, el humor se considera dentro de la psicología experimental convencional como un comportamiento o habilidad positiva que los investigadores buscan comprender y de esta manera dar respuesta al siguiente cuestionamiento: ¿Cómo es posible comprender, apreciar y producir humor?

Se sabe ahora que el sentido del humor pertenece al conjunto de fortalezas que los psicólogos positivos denominan trascendencia. De acuerdo a dichos estudios, la comprensión y la creación del humor requiere una secuencia de operaciones mentales. En consecuencia, los psicólogos cognitivos desarrollaron una teoría del humor que se divide en tres etapas:

  • Representar mentalmente la creación de la broma.
  • Detectar una incongruencia y saber otorgar múltiples interpretaciones.
  • Resolver esa incongruencia, dejando a un lado la interpretación literal y apreciar la gracia del chiste o broma.

Lo que para algunos resulta gracioso (o no), tan solo es la interpretación subjetiva que se realiza en esas tres etapas de lo que se ve, oye o dice. Aunque existen oportunidades en las que no se le encuentra la gracia al chiste, y eso principalmente se debe a dos razones: No conseguimos detectar la incongruencia o no tenemos idea de como inhibir la representación literal inicial que nuestro cerebro nos envía.

Esta situación suele ocurrir cuando, por ejemplo, consideramos que una broma tan solo perpetúa un estereotipo que nos parece ofensivo (como en las bromas étnicas, racistas o sexistas).